Baila como si nadie te está mirando, relamente, nadie te mira

•Diciembre 7, 2009 • 10 comentarios

Eran al rededor de las siete de la mañana, yo llegué corriendo a la estación del metro, iba, una vez más, tarde y aunque había corrido los últimos dos minutos del recorrido no logré coger el tren que deseaba. El tren se marchaba mientras yo pasaba la metro card para entrar a la estación, nada, solo me quedaba esperar el próximo.

Como no estaba aun del todo despierta decidí poner en mi iPod el play list que se llama “para despertarme” que consiste en, lo diré de una vez y de modo sencillo, mambo violente. Mi cerebro con café no tiene para despertarse, necesita ser golpeado fuertemente por notas musicales que hoy se les designa el nombre de mambo violento.  No entraré en detalles porque me da vergüenza,  mejor dicho, no diré, por más que me rueguen, cuál era la canción que oía mientras con los ojos cerrados, algo que empezó de manera tan inocente como marcando la música con el pie derecho, terminó conmigo faja bailando en la estación del metro de la calle 175. Los sacudiones de mi cadera me hicieron dar cuenta de lo que yo estaba haciendo, abrí los ojos, me reincorporé inmediatamente a mi postura sombría de estudiantes aburria que espera el tren, miré rápidamente a mi alrededor y nadie me miraba, todo el mundo seguía en lo suyo.



A tomar en cuenta para el subway de NYC

•Noviembre 23, 2009 • 10 comentarios

1-    Saber con antelación qué ruta es la más rápida para llegar a tu destino. Hay dos paginas de internet muy buenas para esto: Hopstop.com y MTA.com, ninguna de las dos te dará la vía más efectiva de llegar a tu destino. Fájate con tu mapa del tren.

2-    Qué te vas a poner de abrigo, esto es importante porque si vas a tomar el tren 1 o el A o el C, estos no tienen sistema de Aire Acondicionado, entonces aunque afuera esté frío, ten cuenta de ponerte capas que se quiten fácil, para que te puedas quitar par de cositas en el vagón y no te vayas a morir del calor.

3-    Qué cartera, mochila, o bulto llevarás, el horario es importante, si es hora pico, cuidado de llevar algo que puede ser de fácil acceso a los carteristas, pero si debe ser de fácil acceso para ti (todo bulto debe ir frente a ti, no atrás) debe ser cómodo, que vaya acorde con lo que estas vistiendo y que quepa todo lo que debes llevar.

4-    Cuál y cómo es el acceso de la parada de subway que te queda más cerca, dependiendo del clima querrás caminar o no y dependiendo de qué tan subterráneo está el tren, o si llevas maletas o fundas, te importará si tiene ascensor o no,

5-    Qué tanto te importa hacer transfer o caminar dentro del subway.

6-    En qué vagón te vas a montar, hora pico: el que tenga menos gente*, si vas tarde: el que esté más cerca de la boca de salida, de madrugada: el que tenga mas gente. *Cuidado, este puede estar vomitado y por eso estar tan vacío (me ha pasado).

7-    Estar dispuesta a sobarte con todo tipo de gente, desde un asqueroso que tiene como cinco días que no se baña, hasta el gemelo de Don Draper. En el invierno la cosa no está tan mal, porque como llevamos tanta ropa el sobe no es tan intimo, vamos a ver cómo nos va en verano.

8-    Aprenderte tu parada intuitivamente, al principio cuéntalas muchas veces, hasta que el conteo lo lleves en la cabeza sin darte cuenta, te servirá para cuando eches tus pavas (ayyy si no fuera por estas pavitas), asi el inconsciente te despierta cuando sea tu parada, esto te puede servir también cuando estés en un punto del vagón que no hay forma que veas el número de tu parada y cuando la anuncia el conductor solo oyes un es un simple ggggggrrrrr a lo lejos (pasa muy a menudo en hora pico).

9-    Siempre, siempre, siempre lleva tu ipod, mp3, etc… en el subway es que mas la gente habla sola y los predicadores y músicos (en muchos casos muy malos) están a dos por chele.

10- Siempre, siempre, siempre lleva un libro para leer, si no tienes sueño es tu arma para alejarte de todas los estímulos que hay en el vagón. Tantos estímulos pueden llevar a la locura.

11- Nunca hables con quien te toca en el tren dizque pa hablar contigo (excepto si es el gemelo de Don Draper), te puede salir una loca que si le pones caso a todos los problemas de su vida y al final te pide que la ayudes financieramente con lo que puedas y luego te niegas a darle dinero te atropellará verbalmente, escupiéndote con cada insulto (me ha pasado).

12- Procurar ir acercándote a la puerta del vagón mientras se acerca tu parada, la única otra situación parecida a cuando estas lejos de la puerta de salida de tu vagón en hora pico, es cuando en Santo Domingo hacían conciertos y no había fila, a veces mis pies no tocan el piso hasta que salgo del vagón.

13- Cuando llega tu tren y vas a entrar a un vagón, siempre esperar al lado de la puerta a que salgan los que llegan si estás al frente, te pueden llevar y pisar como ha pasado al entrar en los conciertos en Santo Domingo, esto no siempre funciona para salir ilesa de la situación, porque puede haber un desesperao atrás de ti, que te empuja para que él entrar (100% de las veces que me ha pasado esto es un latino-los jodios estereoptipos).

14- Si no tienes de donde agarrarte al momento que vaya a arrancar el tren, abre bien las piernas para buscar equilibrio, de lo contrario puedes caer arriba del asqueroso que tiene varios días que no se baña (me ha pasado).

nueva dominicanidad

•Noviembre 10, 2009 • 7 comentarios

10.30.09 IamHomeTodo el mundo me advirtió que tuviese mucho cuidado con el acostumbrarme a invernar en mi apartamento, que me obligara a salir durante el invierno, a mover el esqueleto fuera de las cuatro paredes; otra advertencia fue que no haga como los “dominicans” que no salen de Washington Heights, me aconsejaron que hiciera vida fuera del barrio, porque una de las ventajas de irse a estudiar a un país extranjero es conocer y vivir otra cultura.

Sí, ya me mudé a mi sobre pagado apartamento en Washington Heights, y sí aquí estoy, un domingo al medio día en piyama, con medias, abrigo y bufanda,  (hoy en este edificio no han prendido la calefacción y ya afuera la temperatura está muy cerca de cero grado Celsius, esto pinta jodón!) dejando para mas tarde lo que me propuse hacer hoy: Salir de Washington Heights

El apartamento es pequeño, acogedor, con mucha luz y cuando no prenden la calefacción es frío. Me gusta estar en el, me siento relajada, contenta y en un hogar. El barrio, es eso, un barrio de clase baja de República Dominicana, no estoy en La Lincoln, ni cerca de ella, estoy más bien, cerca de La Duarte, con sus pros y sus cons: en mi bloque puedo conseguir desde una TV plasma de 32 pulgadas y nueva por US$300, hasta un marido para hacer residencia por US$15,000.00.  El ruido de afuera es tal que algunas noches me cuesta dormirme, pues desde los vecinos con sus telenovelas a todo lo que da, hasta los tigueres de la esquina con el bachaton haciendo competencia de volumen con la telenovela de la vecina, entretienen a mi Morfeo y el mío que es de fácil entretención, no le da por acompañarme a dormir con tantas cosas “chulas” pasando afuera de mi habitación. Dicho esto, me gusta y disfruto estando dentro de mi apartamento.

Washington Heights es diferente a lo que yo he vivido hasta ahora, aquí se vive una dominicanidad de la cual desafortunadamente me siento muy lejos, digamos que yo siempre he jugado en las menores y aquí se juega en las grandes ligas. Todo aquí es más intenso, la competencia es más dura y las personas más simples pero con una fortaleza que intimida, la educación, buenos modales y cultura son palabras sin mucho sentido. Sigue existiendo, eso sí, la alegría, la musicalidad, la amabilidad y sobre todo los gestos cariñosos que por estos lares son tan escasos.

En estas estoy, acostumbrándome al frío y a la bulla de mis compatriotas, mientras trato conocer y aprender algo de todo lo que NY tiene para ofrecerme.

Dominicanizando New York*

•Octubre 19, 2009 • 10 comentarios

10.21.09 LaDuarte

*Titulo de María Fidelia

Todo empezó con el bajón de temperatura y el hecho de que yo estaba con PMS.  El cambio en la temperatura fue poco, pero yo sentía cada centígrado como navajazos en mi piel (ay si! toy exagerando, pero soy friolenta). Cada vez que alguien me veía titiritando, me decía, “y eso que esto no es frío” grrrrhhhhh…o “en las noticias dicen que este será el peor invierno de los últimos 10 años de NYC”, en fin que la caminata del metro a casa de Cristina, se convirtió en mi espacio para la catarsis; las lagrimas arrancaban cuando yo salía del metro y me las limpiaba antes de abrir el portón de entrada.

El frío no era todo lo que me preocupaba de vivir en NYC. Esa semana ya había empezado a visitar “apartamentos” en Manhattan y la cosa pintaba fea. Los edificios, viejísimos y sucisimos, me daban la impresión de que me estaba metiendo en un refugio. Una vez dentro del edificio y pasada la primera etapa de asqueo, lo que notaba era el tamaño de lo que en NYC le llaman apartamento, pero que en Santo Domingo sería “cuarto del servicio”. Claro que en Manhattan se pueden encontrar apartamentos en mega edificios, limpios y bonitos y de buen tamaño, pero mi presupuesto sólo daba para lo que me estaban mostrando. Como no encontraba nada que me gustara, cambié de “realtor” y le aumenté US$200 a lo que tenía planeado gastar en renta.

Además del frío y de la infructífera búsqueda de apartamento, en esos días me llegó un email de Plan felicitándome porque en los últimos seis meses mi objetivo de recaudar US$500,000 para el año 2010 para mejorar la vida de los niños y niñas pobres de R.D. fue superado y logré recaudar más de US$2,000,000. Este email me llegó mientras me dedicaba a mis nuevas formas de trabajo: sacar copias en el  voluntariado y pedirle la orden de comida a doctores de Columbia en el Restaurante El Presidente en Washington Heights.

El arrepentimiento llegó rápido. Me preguntaba: ¿qué diablos hago yo aquí? ¿por qué diablos dejé mi bello apartamento, mi carro, mi trabajo que tanto quería y lo más importante las manifestaciones de cariño de manera cercana y física de mi mamá y mis amigos y amigas por venir a pasar trabajo para acá? No lo entendía. Mi mama me llamó la primera noche de lagrimas desbordante (¡ay esos instintos maternos!) y mientras yo lloraba desconsolada, ella me repetía, “Anabelle, the big picture, no te pierdas del big picture”  la jodía “foto grande” hacía rato que se me había borrado entre el frío, lagrimas y sacada de copia. Todo lo de la isla me hacía falta, hasta los tapones, criticar a los políticos corruptos y por supuesto la bachata, la comida de Ada y cenar con mis amigos, llegar a mi casa bella y ver la pared roja, que mi mamá no me llame y cuando yo la llamo me diga, “pero tú no me llamas Anabelle”.

Pero como parece que el destino, el universo, dios, las diosas, los ángeles, Lucifer, lo que sea, quieren que yo esté aquí, en esos días bajando del metro camino al voluntariado, veo a un ex compañero de trabajo que tenía años que no veía. La bociá que di, gritando el nombre del susodicho, me hicieron sentir más dominicana que nunca. Duramos aproximadamente una hora poniéndonos al día; las meseras del Presidente me regalaron parte de su propina por ayudarlas en esos días; encontré un apartamento que me gusta mucho, buen tamaño, edificio bonito, en plena Duarte, AKA, St. Nicholas, donde ya tengo una vecina que está feliz de que sea “una persona como yo” la que se muda ahí; en las reuniones del voluntariado ya se han empezado a discutir casos chulísimos y me han puesto a hacer cosas más interesantes que sacar copias y de las que lamentablemente no puedo hablar; la chica que me atendió en el ultimo salón que fui, me dijo “Anabelle, yo te conozco”, tragué en seco, “de donde?” pregunté con más miedo que vergüenza, “yo te lavaba el pelo en Llongueras”, sentía que Santo Domingo estaba llegando a mi de alguna manera.

Salí del salón a caminar por mi nuevo barrio, sin ponerme el ipod, para poder oír las bachaticas que tanto me gustan y para oír claramente cuando me dijeran “adiós mami, tan odiosa… ¡A que se ríe!”, creo que sí que puedo hacer de NYC mi nuevo hogar.

(Foto por Maricarmen)

NYC es una ciudad solitaria y caótica

•Septiembre 27, 2009 • 2 comentarios

bossanova02Ay días que empiezan jodones y sabes que lo que viene es, digamos que difícil de tragar; el despertador estaba preparado para sonar a las seis de la madrugada y así fue, si quería llegar al psiquiátrico a las nueve, tenia que salir de la casa a las siete, (lo que a todo el mundo le toma 45 minutos a mi me toma dos horas), a las siete y media todavía estaba yo poniéndome bufanda y recogiendo papeles, ya me sentía nerviosa.  Me habían dicho que si me iba en la ruta tomando la guagua el recorrido era más corto, como ya iba con retraso, pues decidí por la opción Z para mi, la guagua, todo el que me conoce sabe que yo en guagua, me mareo, pero nada, vámonos en guagua que un chin de mareo por llegar a tiempo no mata a nadie. Como nunca me había ido en guagua, no sabia cuál era la parada en la que tenia que desmontarme para tomar el Subway expreso que me llevaría a mi destino final, así que me siento al lado del más latino que veo en la guagua y le digo, me avisas cuando lleguemos a “Central Park West” me tengo que desmontar ahí a tomar el metro.

Llegamos a Park ave y el tipo me dice, debes quedarte aquí, y yo muy obediente me bajo, pero nada de ver un Subway cerca, solo edificios donde seguramente viven gente que en su vida se han montado en un metro y yo camina que te camina, camina que te camina y nada de subway, solo los edificios esos y gente muy bien vestidas entrando a carrazos, me acerco a un tipo de esos que agarran las puertas para que los ricos no tengan que abrir las puertas cuando entran a sus edificios, y le digo, “dónde está el subway más cerca de aquí?” , el jevo me manda, adivinen a dónde? a donde yo siempre cojo el metro, uff, caminar para atrás todo lo recorrido en guagua, ya son las ocho de la maña cuando yo entro al Subway, que hubiese tomado originalmente si decido irme por Subway y no por guagua, como ya voy nerviosa, ansiosa, con hambre y con sueño, me monto en el primer tren que me pasa por el lado, ERROR, yo voy downtown, porque aunque voy el psiquiátrico queda uptown, tengo que ir al downtown primero a coger el tren que si me va a llevar a la parte del uptown que realmente voy, suena complicado, pero no lo es tanto, al darme cuenta del error, me bajo y salgo corriendo a buscar el tren correcto para llegar a la parte de uptown que quiero ir, pero en esa parada NO HAY EL TREN CORRECTO HACIA DONDE YO VOY, es decir tengo que devolverme a mi parada de origen; son las ocho y quince y el entrenamiento empieza a las nueve. Una vez volví a la para en la que originalmente tenía que estar a las siete de la mañana para llegar a las nueve a mi destino final, me monté en el tren, cerré los ojos y me dije, a la mierda, tú tranquila que si llegas tarde no pasa nada…me desmonté del tren para caminar hasta el psiquiátrico a las 8:55 a.m. y al salir del tren oigo que hay un mensaje en el celular, me digo puede esperar, cuando llego a las nueve en punto al lugar donde darán el entrenamiento, me siento y leo el mensaje del celular, era Leandra avisándome de la muerte de la mamá de Rossy, y ahi mismo, me rajo a dar grito, apago el celular y me seco las lagrimas, cinco minutos más tarde, empieza el entrenamiento.

El día fue tenso, el entrenamiento una de las vainas más aburridas a las que he ido, al medio día me voy a almorzar la ensalada más cara de la bolita del mundo, me llama Betsy para ver si he tenido noticia de dominicana, yo no pero ella si, la cosa no pinta bien, me como la ensalada más cara de la bolita del mundo, me voy a la oficina donde voy a trabajar y me pongo a tomar un examen, obviamente me quemé, el examen era sobre regulaciones de la FDA (Food and Drug administration) y las éticas de este país para tratar a pacientes con problemas de salud mental. Cierro la compu al ver que saco un 68  y tenia que sacar 90 para pasar y le digo a mis nuevas compañeras, “yo me voy pa mi casa, nos vemos luego”. Sigo comunicándome con dominicana.

En la noche tenía una cita con Erika para ir a un restaurante en Astoria, Queens, a ver y oír unos músicos que tocan bossa nova, me tome una copa de vino, le tome fotos a los  músicos, oí buena música, disfruté de buena compañía y logré relajarme. Dicen que NYC es una ciudad caótica y solitaria, pero lo bueno es que dentro de todo este caos hay spas de relajación simples y yo tengo la dicha de que además tengo amigos que no me dejan vivir sola las tristezas y los días difíciles en esta solitaria y caótica ciudad.

Bailo en la calle de día, bailo en la calle de noche

•Septiembre 24, 2009 • 4 comentarios

bailandoLo primero que hice al tercer día de estar en NYC fue llamar a la oficina de Social Security, les expliqué mi caso y para no aburrirles contándole detalles burocráticos, solo les cuento que no hay nada que hacer; no recuerdo mi número de seguro social y  no estoy aquí trabajando, por lo tanto no me pueden ayudar en nada, así que cerré ese capitulo y seguí con mi vida. Por ahora no hay nada que hacer con el supuesto robo de identidad.

En la noche tenia cita con mi hermana para celebrar su cumpleaños con sus amigas en un restaurante de esos chick y caros del Meat Packing district, también tenía almuerzo con Betsy, así que Cristina, Betsy y yo nos fuimos a almorzar a un parque precioso: Bryant Park, y aprovechar para por ahí mismo comprarle el regalo de mi hermana y una blusa  para mi que sea digna del clima y del restaurante. Todo esto lo hicimos por downtown NY, que ya de por sí es caótico, imagínense si está la reunión de G20.

El regalo lo compré, para aprovechar el descuento de empleado, en el hotel donde trabaja el marido de Cristina, y en el mismo donde está quedándose la delegación pakistaní para lo del G20, de ahí nos fuimos al parque y quince minutos éxtasis y relajación habían pasado cuando Jorge, el marido de Cristina nos llama para decirnos que habían evacuado el hotel por una amenaza de bomba. En la noche nos enteremos que había sido un broma pesada, alguien que había dejado una caja con una nota diciendo que en la misma había un bomba.

Como me toma al rededor de dos horas llegar a cualquier lugar y la cena era a las ocho de la noche, a las seis de la tarde, me metí en el baño del parque, el cual dicho sea de paso es mucho más limpio y bonito que muchos baños de buenos restaurantes en Santo Domingo, me cambié y me maquillé ahí mismo, en ese momento me sentí que ya que si que es de verdad que estoy viviendo aquí.

Camino al restaurante, me encontré con lo que me arregló el día, y no quiere decir esto que iba mal; en la calle habían puesto unas bocinas, música salsa salía de ellas y todo el que se paraba podía sacar a cualquier otra persona que estuviese pasando por ahí, no bailé, me quedé tomando fotos, hablé con varias personas y se me alegro el corazón al ver todas esas personas soltando sus carteras en la calle y sacando a bailar al primero que le pasara y se entregaban a la música ahí mismo, sin pensar en bombas, ni G20, solo  bailando salsa en el medio de la calle en NYC.

Haciendo amigas en NYC

•Septiembre 22, 2009 • 7 comentarios

Yo necesitaba hacer dos cosas urgente al llegar a NYC; sacar un celular y abrir una cuenta bancaria.

Después de quemar mis bagels, bañarme y chequear el canal de metereologia, me dispongo a montarme en el 6*, había quedado con Betsy en downtown para almorzar y hacer mis dos diligencias, pero ya iba tarde, así que perdí la cita con Betsy y me fui directamente al Chase de Penn Station a abrir mi cuenta corriente, el proceso fue mucho más fácil y rápido que la preparación del desayuno de esa mañana.

Llego a T-Mobile a sacar mi celular, súper entusiasmada, me atiende una dominicana y ya la cosa, va tomando forma, el mismo celular que tenía en Santo Domingo, y un plan excelente, que iba dentro del presupuesto que yo había planeado, mi compatriota me pidió que me sentara mientras ella realizaba el papeleo, para eso me pidió mi visa de estudiante y se la paso junto con mi pasaporte.

-“We have a little problem”, me dice mi compatriota con cara de preocupación, yo le digo –“What type of problem” y cambiando de un perfecto ingles a un español muy machucao me dice –“Es que me parece que te han robado la identidad” y yo con un perfecto dominicano repsondo –“COMO ASI?”

Me dice que cuando entra mis datos en la computadora le sale que yo tengo un social security number, lo cual es cierto, pero le explico que yo lo perdí hace mucho y no me acuerdo del numero y me dice, pues la persona que está usando tu social security, se llama Anette Soto y vino aquí en abril de este año sacó un celular con tu social security y dejó una deuda de US$200.00; -“do you have a sister?” –“I have FIVE sisters none of which are named Anette or are thieves”, ya en este momento yo estoy blanca, en schock y sin saber qué hacer, ella me aconsejó que fuera urgente a la oficina de social security a ver qué estaba pasando…haré eso mañana.

Empiezo a caminar y eso me tranquiliza bastante, estoy caminando por Maddison Av. y me entusiasmo pensando en Don Draper. En Maddison Av. han cerrado parte de la calle y han puesto varias sillas y mesas para que uno se siente ahí a comer, así que decido comprarme algo por ahi y venir a comérmelo en ese lugar, cuando estoy sentada lista para degustar mi wrap de KFC, me dice una chica India, -“te importa que me siente aquí?” –“No” le respondo. La chica tiene un año viviendo en NYC, cogió un préstamo de US$40,000 en la India y lo dejó todo y vino a estudiar a Columbia, vive en Washington Heights y ya casi está terminando su programa y está en el proceso de buscar trabajo, me aseguró que me irá súper bien, me dio su celular por si necesitaba su ayuda y yo le di el mi nuevo número de celular.

*Linea subterranea que me lleva de donde vivo (Spanish Harlem) al downtown.

Desayuno

•Septiembre 21, 2009 • 8 comentarios

IMG_8842El dia está soleado y bello en New York, la temperatura buenisima, friito y con sol, caminar es un placer.

Llegué ayer en la tarde a la gran manzana. Empiezo una nueva vida y hoy al despertarme decidí llevar un blog sobre esta experiencia, no tengo mayores expectativas con este blog, solo tener una diaspora de mi vivir en una nueva ciudad y del proceso de adaptación a lo que será mi vida de ahora en adelante.

Es bien conocido entre mis familiares, amigos y amigas que a mi el cocinar no es algo que se me da, punto, no es que dizque se me da de manera dificil, no, es algo que simplemente a mi no se me da. He fracasado en intentos tan, pero tan simples que cualquier niño o niña de cinco años me tomaría de la mano y me explicaría exactamente qué fue lo que hice mal.

Entre mis primeras diligencias en mi nueva vida, estuvo ir al supermercado y pensé mientras hacía la compra, “se me dió”, aqui, dice la gente que es fácil cocinar, asi que entre las cosas que compré para mi menu diario, elegí para el desayuno lo más simple y lo que más me gusta; bagels con queso crema y un jugo de naranja.

Hoy, al despertarme me tomo mi café, mientras conecto la tostadora, abro el bagel en dos, meto cada pedazo de bagle en la tostadora, y espero unos minutos, me sirvo el jugo de naranja, busco un plato y una servilleta y zass saltan los bagles.